¿Debes ir al podólogo aunque no te duela nada?
La falta de dolor en personas con diabetes puede ser una señal de riesgo. Descubre por qué las revisiones podológicas son clave para prevenir úlceras y amputaciones.
¿Crees que si no te duelen los pies, están bien?
En personas con diabetes, puede ser justo al revés.
La neuropatía diabética reduce o elimina la sensibilidad en los pies. Es decir, el cuerpo pierde su sistema de alarma natural: el dolor.

El verdadero problema: no sentir nada
Más del 60% de las amputaciones de pierna comienzan con una simple úlcera en el pie.
¿Y por qué ocurre?
Porque cuando hay neuropatía:
- Te roza el zapato y no lo notas.
- Te sale una ampolla y no duele.
- Pisás algo que te hiere… y no te enteras.
La herida se va haciendo más profunda, avanza y puede infectarse mientras la persona no siente absolutamente nada.
⚠️ Que no te duela no quiere decir que estés bien.
Neuropatía diabética = sin alarma de dolor
El dolor es un mecanismo de defensa. Si desaparece, los daños pasan desapercibidos y el riesgo aumenta muchísimo.
¿Por qué son esenciales las revisiones podológicas?
Las exploraciones periódicas permiten detectar problemas antes de que se conviertan en úlceras graves.
En consulta valoramos:
- Pulsos y estado de la circulación.
- Condición de la piel y presencia de lesiones.
- Sensibilidad y respuesta al dolor.
- Zonas de presión y riesgo de heridas.
- Tipo de calzado.
Todo esto ayuda a prevenir la aparición de úlceras y, con ello, reducir el riesgo de amputación.
¿Cada cuánto debo revisarme?
Las personas con diabetes deben realizar controles podológicos periódicos, incluso aunque no tengan molestias. La prevención es la herramienta más importante.
